PALABRA REVELADA:PALABRA ESCRITA Y PALABRA HABLADA CON EL MAGISTERIO DE DIOS DE LA IGLESIA
LA SAGRADA TRADICIÓN
Así, pues, la predicación apostólica, que está expuesta de u n modo especial en los libros inspirados, debía conservarse hasta el fin de los tiempos por una sucesión continua. De ahí que los Apóstoles, comunicando lo que ellos mismos han recibido, amonestan a los fieles que conserven las tradiciones que han
aprendido o de palabra o por escrito (cf.2 Tes., 2,15).
Y que combatan por la fe que se les ha dado una vez para siempre (cf. Jud. 3)
Ahora bien, lo que enseñaron los Apóstoles encierra todo lo necesario para que el Pueblo de Dios viva santamente y aumente su fe, y de esta forma la Iglesia, en su doctrina, en su vida y en su cuIto perpetúa y transmite a
todas las generaciones todo lo que ella es, todo lo que cree.
Esta Tradición, que deriva de los Apóstoles, progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo: puesto que va creciendo en la comprensión de las cosas y de las palabras transmitidas, ya por la contemplación y el estudio de los creyentes, que las meditan en su corazón (cf. Lc.,2,19 y 51), ya por la
percepción íntima que experimentan de las cosas espirituales, ya por el anuncio de aquellos que con la sucesión del episcopado recibieron el carisma cierto de la verdad.
Es decir, la Iglesia, en el decurso de los siglos, tiende constantemente a la plenitud de la verdad divina, hasta que en ella se cumplan las palabras de Dios.
Las enseñanzas de los Santos Padres testifican la presencia vívíflcante de esta Tradición, cuyos tesoros se comunican a la práctica y a la vida de la Iglesia creyente y orante.
Por esta Tradición conoce la Iglesia el Canon íntegro de los libros sagrados, y la misma Sagrada Escritura se va conociendo en ella más a fondo y se hace incesantemente operante; y de esta forma Dios, que habló en otro tiempo, habla sin intermisión con la Esposa de su amado Hijo; y el Espíritu Santo,
por quien la voz del Evangelio resuen a viva en la Iglesia y por ella en el mundo, lleva a los creyentes a toda verdad y hace que la palabra de Cristo habite en ellos abundantemente. (cf. Col., 3,16).
RELACIÓN DE UNA Y OTRA CON TODA LA IGLESIA Y CON EL MAGISTERIO
La Sagrada Tradición, pues, y la Sagrada Escritura constituyen un solo depósito sagrado de la palabra de Dios, confiado a la Iglesia; fiel a este depósito todo el pueblo santo, unido con sus pastores en la doctrina de los Apóstoles y en la comunión, persevera constante en la fracción del pan y en la
oración (cf. Hech., 2, 42 gr.), de suerte que prelados y fieles colaboran estrechamente en la conservación, en el ejercicio y en la profesión de la fe recibida.
Pero el encargo de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce en nombre de Jesucristo.
Este Magisterio, evidentemente, no está sobre la palabra de Dios, sino que, enseñando solamente lo que le ha sido confiado, la sirve en cuanto que por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo la oye con piedad, la' guarda con exactitud y la expone con fidelidad, y de este único depósito de la fe saca lo que propone que se debe creer como divinamente revelado.
Recopilacion y Comentario : P. Francisco Domingo
viernes, 3 de septiembre de 2010
¿QUIEN PUSO CAPITULOS Y VERSICULOS A LA BIBLIA? I Parte
Dentro de las cientos de páginas que contiene la Biblia, es muy fácil encontrar exactamente una palabra o frase cualquiera en muy poco tiempo gracias al sistema de capítulos y versículos que tiene, y que se emplea para citarlas. Pero cuando los autores sagrados compusieron individualmente los libros que luego formarían parte de la Biblia, no los dividieron así.
En efecto,nunca imaginaron, mientras escribía cada uno su obra, que ésta terminaría siendo leída por millones y millones de personas, explica da a lo largo de los siglos, comentadas cada una de sus frases, analizado su estilo literario.
Ellos simplemente dejaron correr la pluma sobre el papel bajo la inspiración del Espíritu Santo, y com pusieron un texto largo y continuo desde la primera página hasta la última. '
El mérito de haber emprendido esta división de toda la Biblia en capítulos tal cual la tenemos actualmente correspondió a Esteban Langton, futuro arzobispo de Canterbury (Inglaterra).
En 1220, antes de que fuera consagrado como tal, mientras se desempeñaba como profesor de la Sorbona, en París, decidió crear una división en capítulos, más o menos iguales. Su éxito fue tan resonante que la adoptaron todos los doctores de la Universidad de París, con lo que quedó consagrado su valor ante la Iglesia.
Langton había hecho su división sobre un nuevo texto latino de la Biblia, es decir, de la Vulgata, que acababa de ser corregido y purificado de viejos errores de transcripción. Esta división fue luego copiada sobre el texto hebreo, y más tarde transcrita en la versión griega llamada de los Setenta. Cuando en 1228 murió Esteban Langton, los libreros de París ya habían divulgado su creación en una nueva versión latina que acababan de editar, llamada "Biblia parisiense", la prime la Biblia con capítulos de la historia.
Pero a medida que el estudio de la Biblia ganaba en precisión y minuciosidad, estas grandes secciones de cada libro, llamadas capítulos, se mostraron ineficaces.
Era necesario todavia subdividirlos en partes más pequeñas con numeraciones propias, a fin de ubicar con mayor rapidez y exactitud las frases y palabras deseadas. Uno de los primeros intentos fue el del dominico italiano Santos Pagnino, el cual en 1528 publicó en Lyon una Biblia toda entera su bdividida
en frases más cortas, que tenían un sentido más o menos completo: los actuales versículos.
Sin embargo no le correspondería a él la gloria de ser el autor de nuestro
actual sistema de clasificación de versículos, sino a Roberto Stefano, un editor protestante. Éste aceptó, para los libros del Antiguo Testamento, la división hecha por Santos Pagnino, y resolvió adoptarla con pe queñ os retoques.
Pero curiosamente el dominico no había puesto versículos a los 7 libros deuterocanónicos (es decir, a los libros de Tobías, Judit, 1 y 2 Macabeos,
Sabiduría, Eclesiástico y Baruc), por lo cual Stefano tuvo que completar esta labor.
Por: Rosa Cespedes
En efecto,nunca imaginaron, mientras escribía cada uno su obra, que ésta terminaría siendo leída por millones y millones de personas, explica da a lo largo de los siglos, comentadas cada una de sus frases, analizado su estilo literario.
Ellos simplemente dejaron correr la pluma sobre el papel bajo la inspiración del Espíritu Santo, y com pusieron un texto largo y continuo desde la primera página hasta la última. '
El mérito de haber emprendido esta división de toda la Biblia en capítulos tal cual la tenemos actualmente correspondió a Esteban Langton, futuro arzobispo de Canterbury (Inglaterra).
En 1220, antes de que fuera consagrado como tal, mientras se desempeñaba como profesor de la Sorbona, en París, decidió crear una división en capítulos, más o menos iguales. Su éxito fue tan resonante que la adoptaron todos los doctores de la Universidad de París, con lo que quedó consagrado su valor ante la Iglesia.
Langton había hecho su división sobre un nuevo texto latino de la Biblia, es decir, de la Vulgata, que acababa de ser corregido y purificado de viejos errores de transcripción. Esta división fue luego copiada sobre el texto hebreo, y más tarde transcrita en la versión griega llamada de los Setenta. Cuando en 1228 murió Esteban Langton, los libreros de París ya habían divulgado su creación en una nueva versión latina que acababan de editar, llamada "Biblia parisiense", la prime la Biblia con capítulos de la historia.
Pero a medida que el estudio de la Biblia ganaba en precisión y minuciosidad, estas grandes secciones de cada libro, llamadas capítulos, se mostraron ineficaces.
Era necesario todavia subdividirlos en partes más pequeñas con numeraciones propias, a fin de ubicar con mayor rapidez y exactitud las frases y palabras deseadas. Uno de los primeros intentos fue el del dominico italiano Santos Pagnino, el cual en 1528 publicó en Lyon una Biblia toda entera su bdividida
en frases más cortas, que tenían un sentido más o menos completo: los actuales versículos.
Sin embargo no le correspondería a él la gloria de ser el autor de nuestro
actual sistema de clasificación de versículos, sino a Roberto Stefano, un editor protestante. Éste aceptó, para los libros del Antiguo Testamento, la división hecha por Santos Pagnino, y resolvió adoptarla con pe queñ os retoques.
Pero curiosamente el dominico no había puesto versículos a los 7 libros deuterocanónicos (es decir, a los libros de Tobías, Judit, 1 y 2 Macabeos,
Sabiduría, Eclesiástico y Baruc), por lo cual Stefano tuvo que completar esta labor.
Por: Rosa Cespedes
¿QUIEN PUSO CAPITULOS Y VERSICULOS A LA BIBLIA? II Parte
En cambio la división del Nuevo Testamento no fue de su agrado, y decidió sustituirla por otra, hecha por él mismo.
Su hijo nos cuenta que se entregó a esta tarea durante un viaje a caballo de
París a Lyon. Stefano publicó primero el Nuevo Testamento en 1551, y luego
la Biblia completa en 1555.
y fue él el organizador y divulgador del uso de versículo s en toda la Biblia,
sistema éste que con el tiempo se impondría en el mundo entero.
Finalmente el papa Clemente VIII hizo publicar una nueva versión de la Biblia
en latín para uso oficial de la Iglesia, pues el texto anterior de tanto ser copiado a mano había sido deformado.
La obra vio la luz el 09 de noviembre de 1592, y fue la primera edición de la
Iglesia Católica que apareció con la ya definitiva división de capítulos y
versículos.
La disposición en capítulos y versículos de la Biblia ha sido el comienzo de un
cada vez más profundo estudio de este libro. Hoy de la Biblia conocemos hasta sus más pequeños detalles:
• Sabemos que sus capítulos son 1328.
• Que posee 40.030 versículos.
• Que las palabras en el texto original suman 773.692.
• Que tiene 3.566.480 letras.
• Que la palabra Yahvé, el nombre sagrado de Dios, aparece 6.855 veces.
• Que el salmo 117 se encuentra justo en la mitad de la Biblia.
• Que si uno toma la primera letra "t" hebrea en la primera línea del Génesis, y luego anota las siguientes letras número 49 (49 es el cuadrado de 7) aparece la palabra hebrea "Torá" (= Ley) perfectamente escrita.
Ahora sólo falta que nos decidamos a vivir lo que enseña la Biblia, y a creer lo que nos promete, con el mismo ahínco y afán de querer conocer más a Jesús y
vivir sus enseñanzas.
Nuevamente te INVITO a participar del Grupo Bíblico, donde aprenderás estas y otras cosas interesantes de la Biblia, además de conocer a Jesús en todo su esplendor y la vida del pueblo de ISRAEL, a los profetas, evangelistas y por sobre todo a San Pablo, el Apóstol de los Gentiles, el cual llevó la palabra de Dios por el mundo de aquel entonces y es un ejemplo para nosotros que nos preparamos para estar listos y presentes en la Misión.
Por: Rosa Cespedes
Su hijo nos cuenta que se entregó a esta tarea durante un viaje a caballo de
París a Lyon. Stefano publicó primero el Nuevo Testamento en 1551, y luego
la Biblia completa en 1555.
y fue él el organizador y divulgador del uso de versículo s en toda la Biblia,
sistema éste que con el tiempo se impondría en el mundo entero.
Finalmente el papa Clemente VIII hizo publicar una nueva versión de la Biblia
en latín para uso oficial de la Iglesia, pues el texto anterior de tanto ser copiado a mano había sido deformado.
La obra vio la luz el 09 de noviembre de 1592, y fue la primera edición de la
Iglesia Católica que apareció con la ya definitiva división de capítulos y
versículos.
La disposición en capítulos y versículos de la Biblia ha sido el comienzo de un
cada vez más profundo estudio de este libro. Hoy de la Biblia conocemos hasta sus más pequeños detalles:
• Sabemos que sus capítulos son 1328.
• Que posee 40.030 versículos.
• Que las palabras en el texto original suman 773.692.
• Que tiene 3.566.480 letras.
• Que la palabra Yahvé, el nombre sagrado de Dios, aparece 6.855 veces.
• Que el salmo 117 se encuentra justo en la mitad de la Biblia.
• Que si uno toma la primera letra "t" hebrea en la primera línea del Génesis, y luego anota las siguientes letras número 49 (49 es el cuadrado de 7) aparece la palabra hebrea "Torá" (= Ley) perfectamente escrita.
Ahora sólo falta que nos decidamos a vivir lo que enseña la Biblia, y a creer lo que nos promete, con el mismo ahínco y afán de querer conocer más a Jesús y
vivir sus enseñanzas.
Nuevamente te INVITO a participar del Grupo Bíblico, donde aprenderás estas y otras cosas interesantes de la Biblia, además de conocer a Jesús en todo su esplendor y la vida del pueblo de ISRAEL, a los profetas, evangelistas y por sobre todo a San Pablo, el Apóstol de los Gentiles, el cual llevó la palabra de Dios por el mundo de aquel entonces y es un ejemplo para nosotros que nos preparamos para estar listos y presentes en la Misión.
Por: Rosa Cespedes
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